29 de octubre de 2009

Los MUERTITOS, los SANTITOS y HALLOWEEN


Foto: Marijo Grass




Hace más de 20 años se estrenó en España una de las películas más taquilleras de los 80: Los cazafantasmas (Ghostbusters); un híbrido de comedia y ciencia ficción dirigida por Ivan Reitman que ocasionó la cola más larga sufrida desde E.T. Recuerdo el chasco que me llevé al llegar a la ventanilla en el instante en que ponían un cartel de COMPLETO.

Mis amigas se fueron a un parque cercano pero yo decidí disfrutar de un film en pantalla grande y, aquél contratiempo me permitió entrar sola en un cine por primera vez y descubrir “ Bajo el volcán”: adaptación cinematográfica que hizo John Huston de la magnífica novela de Malcolm Lowry que, en aquél momento, no había leído todavía.

No es que me pareciera una gran película, ni tenía en esa época el suficiente criterio para argumentarlo pero, aquella historia de amor intenso, trágico y complejo, que relataba el proceso de autodestrucción de un tipo— el excónsul británico en Cuernavaca— absolutamente alcoholizado, durante el Día de los Muertos de 1938, me impresionó. Años más tarde descubrí que muchos realizadores intentaron hacer una adaptación con la ayuda de escritores de prestigio como: Guillermo Cabrera Infante, García Márquez, Carlos Fuentes o Luis Buñuel; incluso actores de la talla de Jack Nicholson o Richard Burton suspiraban por el papel pero, fue Huston quien la llevó al cine con un soberbio Albert Finney interpretando a Geoffrey Firmin: ese gran personaje que tanto tenía del mismo Lowry, de su lucha contra los fantasmas que poblaban su cerebro en ese descenso a los infiernos donde él buscaba el ideal humano.

Una vez en casa una extraña intuición me llevó directamente a curiosear en la biblioteca de mi padre y, allí encontré la novela, que me leí de un tirón ese mismo fin de semana.

Recuerdo el interés que me despertó la celebración que hacían los mexicanos el Día de los Muertos y, no sé si, una vez más, la casualidad o el destino hizo que mi primera visita al DF, muchos años después, coincidiera con esa fiesta tan especial.

Se trataba de un viaje de trabajo y, los anfitriones decidieron agasajarnos con una calaverita de chocolate con nuestro nombre impreso en azúcar. A mí me encantó el detalle y no tardé en zampármela en un par de bocados pero, otros invitados recién llegados de Polonia se lo tomaron como un insulto o un yuyu malo; supongo que por nuestro peculiar oscurantismo católico, que ha llenado de terror las mentes de los fieles que esperan su justo castigo como pecadores el Día del Juicio Final.

Para los mexicanos, esta tradición azteca que, con la llegada de los españoles se combinó con el rito cristiano— actualmente declarada por la UNESCO: Patrimonio de la Humanidad—, es una oportunidad para venerar a sus muertos y ofrecerles alimentos, flores y algunos de sus objetos, porque los seres queridos regresarán ese día para gozar y compartir con ellos. Dicen que la fiesta es para la gente que se adelantó y, el culto a la muerte se hace con alegría y con respeto, no con miedo.

Tampoco he olvidado una suculenta comida en un restaurante, en las inmediaciones de la Plaza de Santo Domingo, donde tenían— además de una zona con un altar enorme lleno de ofrendas para los difuntos—, tres mesas reservadas para ellos con figuras de esqueletos de cartón, tamaño natural, sentados en las sillas y con el plato puesto con: mole rojo y verde, dulce de calabaza, tamales, pan de muerto, un par de botellas de tequila y algunos cigarros.




Foto: Marijo Grass



El 1 de noviembre se celebra la fiesta de Todos los Santos en la que se venera a aquellos que gozaron de una vida ejemplar, además de los niños difuntos.
El 2 de noviembre es el Día de los Muertos: el gran momento festivo que reúne a las familias dedicadas durante horas a arreglar esos altares que, según la tradición, deben organizarse en 7 niveles que representan los que debe pasar el alma del muerto para alcanzar el descanso.

Los escaparates de las tiendas también compiten por mostrar el retablo perfecto, igual que hacen aquí con el Belén Navideño. Un colega me dijo que debían estar presentes los 4 elementos de la naturaleza: el aire, con el papel picado; el agua; el fuego con las velas para alumbrar el camino de los muertos y la tierra, representada por frutos variados. A mí todo aquello me gustó tanto como la cantidad de pequeñas imprentas que descubrí más tarde en lo que llaman el Portal de los Evangelistas, a un lado de la plaza, con sus escribanos dispuestos a redactar cartas de amor, trabajo, recomendación o duelo.

En mi segundo viaje a la capital regresé otra vez al Zócalo. Durante un paseo por el casco histórico comprobé que aquella plaza y sus aledaños se había convertido en el lugar idóneo para comprar documentos falsos: desde títulos universitarios a certificados oficiales pasando por actas de nacimiento o facturas del supermercado.

En ESPAÑA, el Día de Todos los Santos se venera a los que no tienen una fecha propia en el calendario litúrgico. También se realizan visitas a los cementerios para honrar a los seres queridos adornando su morada para que no caigan en el olvido. Yo lo recuerdo en mi infancia como algo jaranero; nos llevaban a merendar al cementerio cargados de crisantemos y allí pasábamos la tarde correteando entre las tumbas con otros niños del pueblo.




Foto: Marijo Grass Instalación www.somosclicks.org



Cuando llegué a Cataluña conocí la tradición de la CASTANYADA: una fiesta que también reúne a familias y amigos en la que se comen castañas asadas, deliciosos panellets, boniatos y frutas confitadas; todo regado con Moscatel.




Foto: Marijo Grass




Existen infinidad de historias en torno a esta costumbre. Una de ellas se remonta a la Edad Media, cuando sonaban las campanas de todas las parroquias para venerar a los muertos y el campanero comía este fruto de otoño para recuperarse del esfuerzo; los parientes y allegados se sumaban para ayudar en la tarea y compartir la noche de difuntos alrededor del fuego.

La tradicional figura de la castañera, que hasta no hace mucho era la reina de la fiesta en las escuelas— ahora entregadas a la festividad anglosajona de Halloween—, no aparece hasta finales del s.XVIII, cuando las mujeres empiezan a vender las castañas en los puestos callejeros.




Foto: Marijo Grass



Ayer leí una crónica de Monterrey en un diario on line mexicano donde aseguran que:

“ Las instituciones educativas han ayudado a rescatar los rituales del Día de los Muertos desplazando al fin la costumbre norteamericana de Halloween que, en los 70 y 80, casi acaba con ello”.

Esto lo expone un especialista en culturas populares pero en otro artículo lo contradicen desde Cabo San Lucas recogiendo las impresiones de los estudiantes:

“ Se festeja más Halloween. Muy poca gente pone ofrendas en sus casas; ya no hacen lo mismo que antes; se prefiere la diversión de Halloween y disfrazarte de personajes de films de terror”. Y otro añade: “ Como adolescentes creo que vamos perdiendo las tradiciones porque nos gusta más el relajo”




Foto: Marijo Grass



El HALLOWEEN actual poco tiene que ver con sus orígenes: la noche de brujas celebrada por los Celtas hace 3000 años.
Se celebra el 31 de octubre con fuego, luces o linternas para ahuyentar los espíritus malos que aparecen en la oscuridad. Resulta que la tradición de “trick or treat” proviene de la persecución de los protestantes a los católicos en la Inglaterra del s.XVI al XVIII en la que, ocultos tras sus máscaras, los visitaban — por el intento de asesinato al rey Jaime I, que era protestante—, exigiendo cerveza y pasteles y entonando lo de”trick or treat”. Fueron los colonos que llegaron a América que se llevaron la costumbre y, los americanos los que han integrado todas las tradiciones olvidadas en Europa creando su propia fiesta de Halloween, que ahora nos venden de nuevo con toda su artillería publicitaria bien orquestada.




Foto: Marijo Grass


Y, por eso, en el colegio de mi hija ya no hacen panellets este día— aunque los sigamos preparando en casa o los compremos en la pastelería—, ni una profesora voluntaria se disfraza de castañera y, sólo los viejos acuden al cementerio.

Ahora todas las niñas se visten de brujas y quieren su escoba, su calabaza y su sombrero; e insisten en que les compres chuches para jugar en la escalera de vecinos a “truco o trato”.




Foto: Marijo Grass



Y, ¿tú qué celebras: los MUERTITOS, los SANTITOS o HALLOWEEN?




Intento añadir un par de videos ilustrativos pero parece que San Blogger no me deja por algún extraño motivo que desconozco. Deben ser los fantasmas de los muertitos o algo gastándome una broma. En fin, copio el enlace, que de otra manera tampoco puedo






35 comentarios:

LadyMarian dijo...

La verdad es que yo no celebro nada. ;P Acá veo que desde hace unos años ha prendido mucho el festejo de Halloween.
Eso sí, lo de "truco o trato" es un poco difícil. No veo que los padres vayan a dejar que los niños vayan tocando timbres por las casas del barrio. Con la inseguridad que hay no creo que lo autoricen. Quizás sí los dejen si viven en un country o un barrio cerrado, aunque allí también ha habido robos...
Una entrada muy interesante! Aprendí muchas cosas nuevas. Me encantó! Te felicito!
Besos

Amparo dijo...

alaaa me ha encantado,no tenia ni idea de porque los mejicanos celebran así su fiesta.
cuando mi hija estaba en la guarderia si que habia castañera, ahora ya en el instituto na de na puro hallowen.
y los americanos siempre igual, que malo es no tener historia propia.

en fin que me ha gustado muchisimo el post preciosa

un besazoo

La Señorita Estropajo dijo...

Y como siempre, me has dejao picueta.
Es excelente, detallado y "libre de halógenos" el retrato que realizas de cada una de esas celebraciones que, lo reconozco, no conocía ni la mitad.
Imagino que cada región tiene su propia visión de la muerte. No conocía la faceta catalana de esta celebración pero donde yo vivo se tiene por costumbre -ya casi olvidada por cierto- "alzar el muerto al cielo" más o menos. Esto no es otra cosa que celebrar, una vez enterrado el finado, una gran comida campestre y brindar con alegria por el alma del difunto. Recuerdo alguna de esas comilonas en las que se dejaba un sitio vacío, con una copa de vino y todos bebian y comian recordando al muerto. Supongo que es más "auntentico" que el jalogúin, que por cierto, no entrará en mi casa finalmente. Me he negado a fiesta alguna.

Nena, perdona el latazo pero esta mañana me has inspirado, vive dios!
Nota mental: buscar "Bajo el Volcán"

Besazo!

ElTiempoPerdido dijo...

Me encanta tu capacidad narrativa, el ritmo que impregnas a tus textos y el carácter y estilo que emanan. Es una lectura fácil, próxima y "muy tuya". Si alguna vez te decides a escribir un libro o similar... házmelo saber, estoy dispuesto a pagarte por adelantado jajajaja. Me gusta tanto tu estilo que siempre quedo expectante de tus comentarios en mi blog!

Comentando tu post... chica, para mí es una verdadera pena el que se pierdan las tradiciones porque son contenedores de cultura. Halloween no deja de ser un "estándar", algo que promueve más el divertirse que el disfrutar de lo nuestro. Cuando realmente deberíamos estar orgulloso de lo que tenemos.

Me ha gustado que compartas todo lo que viviste en México, el comparar con otras tradiciones siempre aporta otra perspectiva para entender el fundamento de la idea que subyace.

Al final, lo que importa no es cómo se celebre sino comprender lo que trasciende a la celebración. Eso para mí es fundamental, al igual que es importante el ser conocedor de lo nuestro. Lo más importante en esta vida es saber leer entre líneas.

Halloween muchas veces no es más que el reflejo de un desconocimiento de lo propio en nuestra sociedad, de una falta de cultura.

Tú con tu blog, has traído un poco de cultura a este jueves.


Muchos muchos abrazos,
me ha hecho mucha ilusión ver que habías publicado algo.

Daniel.

Lola dijo...

Yo, particularmente, no celebro nada ese dia. Lo más, me como unos buñuelos de viento que me gustan para un dia, huesos de santo no.
Tu post muy muy muy interesante, Jo. Cuentas cosas que la mayoría no conocemos y las cuentas con maestría.
Que tal va la trayectoria de tu libro?
Te mando un besazooooooo Lola

Juan Rodríguez Millán dijo...

Pues yo la verdad es que tampoco celebro nada especial estos días. Eso sí, me confieso asombrado por lo rápido que Halloween ha desplazado a las demás festividades. Mira que en España tenemos el carnaval para disfrazarnos de lo que queramos (aunque reconozco que eso tampoco me va demasiado), pero ahora resulta que tenemos otro calco (porque no todo el mundo escoge personajes de terror, no) en esta época del año.

Tu relato de México, precioso. Así es como hay que conocer y difundir las costumbres.

Y para acabar, seguro que te sorprendo: no he visto todavía Bajo el volcán, no ha caído en mis manos una copia decente. Pero prometo subsanarlo...

Jo Grass dijo...

LADY: Así que, en Argentina ¿ también estáis colonizados por Halloween?
Lo de los niños jugando a truco o trato es muy reciente, poco común y se limita a la escalera de vecinos pero, a mí me gustaba más tener a los niños en la cocina preparando panellets!

AMPARO: Mira los enlaces de los videos que he puesto al final del post y te harás una idea mexicana del asunto. El 1º corresponde al pasacalles de Oaxaca el día de los muertos. El 2º es una simpática animación que muestra el tono festivo de la celebración.

LA SEÑORITA ESTROPAJO: Qué pena que se pierdan tradiciones ancestrales porque el acoso y derribo del márketing ajeno le da mil vueltas al autóctono.
No dejes de leer "Bajo el volcán". Estoy segura que te atrapará.

EL TIEMPO PERDIDO: ¡Cuanto piropo Daniel! Me haces sentir "Macromegasuperfabulosa", jajaja
Bueno, bromas aparte: no he publicado nada...todavía!!! Tengo una novela en busca de editor y otra cociéndose en el horno. Me satisface mucho que esta entrada resulte tan didáctica.
Un abrazo

LOLA: Tienes que darme tu receta de buñuelos de viento. No he probado los huesos de santo; creo que en México también los hacen.
Lo de la trayectoria de mi libro es, de momento, ¡una trayectoria! Esto es lento y nada fácil pero yo no pierdo la esperanza. " Con paciencia y una caña se subió un burro a una palma". Pues eso, a seguir escalando como el burro, a ver si consigo la palma, jajaja

JUAN: El otro día mi hija encontró unos videos del cole de cuando tenía 4 o 5 años. El fiestón que montaban por la castanyada era espectacular. Ahora de eso nada. Todos disfrazados de brujas y draculines y poco más; lo mismo que en carnaval.

No he vuelto a ver la peli de Huston pero la novela original me atrapó por completo.

ElTiempoPerdido dijo...

jajajaja métele caña al editor. A mí me gustaría escribir un libro algún día pero creo que lo repartiría directamente a mis familiares y amigos porque sinceramente, ponerme a pelear porque lo publiquen me da un ardor de estómago.... ufffff. Así que ya sabes, que ganas no falten. Si lo consigues envíame la receta maravillosa. Eso sí, pero no dejes de ponernos al día que aquí tus fieles queremos que nos hagas sentir macromegasuperfabulosos de la muerte jajajaja.

Ya sabes,
a tus pies.

Un abrazo encanto,
Dani.

Lola Mariné dijo...

Me parece genial la manera como lo celebran en Méjico; asi es como deberíamos tomarnos la muerte, al fin y al cabo es una consecuencia natural de la vida.
De todas formas, no andamos ya muy lejos: de la visita a los familiares del cementerio que recuerdo de niña, hemos pasado a atiborrarnos de castañas, boniatos y panallets (cosa que pienso cumplir fielmente mañana, y disfrazarnos y salir a divertirnos (lo que hará mi hijo mañana en cuanto terminemos de cenar).
Vamos bien encaminados.
¡Qué lo disfrutes con tu niña!

Girl From Lebanon dijo...

En realidad no celebro nada...huyo del pesimismo que trae el dia 1, en el que recordamos a los que se fueron con tristeza, en vez de recordar lo bueno...me gusta el tono festivo que le dan a este dia en Mexico...aquí el catolicismo, a pesar de habernos querido enseñar que la muerte no es el final, parece que no nos lo terminamos de creer, y le tenemos miedo (hablo en primera persona, pero en realidad yo no tengo miedo a la muerte...ninguno)...de todas formas me niego a la americanización de todas las fiestas...que se están perdiendo un montón de tradiciones y parece que no podemos hacer nada para evitarlo...sea como sea...pasalo bien el finde...

Bss!!!

Manuela dijo...

Mari Jo, buenísimo tu post y lleno de historias maravillosas que desconocía, yo más bien tengo un recuerdo oscuro de los días de Todos Santos cuando era una niña, y una adolescente también, mi papá había muerto no hacía mucho y lo que recuerdo es esas visitas casi guiadas por el cementerio de la mano de mi madre, para llevar flores a mi padre y comprobar que seguía ahí mirándonos y esperando nuestra visita. De paso íbamos también a ver la tumba de mis abuelos y de algún otro familiar, en un día lleno de gente cargada de flores y muchísimo tráfico para llegar... así que mucho andar y mucha lágrima, aún así se me quedó un gusto dulce por los cementerios y ahora los visito cuando son hermosos, como el Père Lachaise de París, donde es una gozada pasear y pensar, más de un día me he perdido por allí, por entre los muertos... el recuerdo más amable es la castañera, entrañable donde las haya, ya no quedan por las calles de las grandes ciudades, cuando yo era niña, otra vez, recuerdo a la castañera que se ponía frente a la casa de mi abuela, yo la veía desde la ventana en los días de frío y siempre convencía a alguien para que me acompañara a la esquina a comprarle castañas.
Hoy iré a la primera castañada de mi hijo en la guardería, con castañera disfrazada y todo, y me hace muchísima ilusión, ojalá que no se pierdan estas tradiciones.
En cuanto a Halloween, porqué no, me gusta también, si lo bueno es no ponerse radical e intentar disfrutarlo todo un poco, escuché que la Santa Iglesia Católica se ha quejado en estos días de la frivolidad del Halloween, bueno cada uno que celebre lo que sienta, que no es cuestión de monopolizar las fiestas ni de unos ni de otros... a mí me parece más grave la frivolización de la Navidad, y no les escuché quejarse tanto de eso...

Adriana dijo...

Pero que ricura de post, no tenía ni idea de como celebran este día en el otro lado del mundo. Me parece maravillosa la actitud de esta gente y su “otro” punto de vista con respecto a la muerte, el nuestro es mucho más serio y melancólico.
Como me ha gustado el video de Viva calaca ¡¡¡
Tus post cada día más didácticos.
Kisses.

Sandra dijo...

Pues yo no celebro nada la verdad, me acuerdo de los q no estan todos los dias, no este 1 de noviembre especialmente. Pero vamos que entiendo que es una tradición como otra cualquiera, una forma de recordar especialmente a los seres queridos.

Feliz finde guapa.

Simone B dijo...

Jamás he celebrado nada, ni muertitos, ni santitos ni Halloween, pero éste año me he visto haciendo preparativos para ésto último.

Como describes, les gusta disfrazarse de brujas y las mias lo han descubierto éste año asi que no me queda más remedio jjaja

Muchos besos y que tengas un puente genial, (que espero que lo tengas)..

Claire dijo...

Yo por estas fechas continúo la tradición de ir al cementerio y arreglar la morada de mis seres queridos. La verdad es que es una tradición que me gusta mucho. Ayer fuí con mi madre, mis tías y dos primos, y aparte de suponer un pequeño encuentro familiar, me sentí bien vistitando a mis abuelitos. A mí personalmente, me gustaría que está tradición no se perdiera. Besos y buen fin de semana.

La Queli dijo...

Pues yo tampoco celebro nada, aunque mis hijas estan ahora de fiesta.
No me gusta yalogüin, como no me gustan la mayoría de las cosas que nos imponen los americanos, expertos en marketing. No tiene nada que ver con nuestra cultura. Pero los jovenes mandan y ellos adoptan cualquier cosa que suponga fiesta, así que no nos queda más remedio que claudicar. De hecho estoy haciendo tiempo ( que me muero de sueño) para ir a buscar a mis hijas, que no tienen medio de llegar a casa si no es buscandolas con el coche..... mientras no me encuentre a ningún fantasma.... no hay problema.
Tu post, expléndido, como siempre.
Besucos.

Adrianina dijo...

Hola Marijo.
Aquí por Argentina no se toma como una fiesta tradicional, ya que no lo es por su origen, si lo festejan muchos chicos en colegios, sobre todo los bilingües, hoy por la tarde se veían muchos con sus trajecitos negros.
La cultura mexicana con todo lo que implica es maravillosa.

Excelente tu narrativa por el nivel de detalle en imágenes y palabras.
Te dejo un beso grande.

el centollo mecánico dijo...

A mi todas estas fiestas me parecen maravillosas ...yo me crie al lado del cementerio y en verano era tipico ir a llenar los globos de agua alli dentro, rodeados de lapidas y demas...la cultura de la muerte me parece apasionante y es curioso, que cuando me he encontrado estresado...he dado muchas vueltas por alli y he reflexionado mucho...me parece un post magnifico y muy completo...¡muy bien!...un beso, gracias por la felicitacion y feliz finde...ya hablare de esto, es muy curioso

Jo Grass dijo...

LOLA MARINÉ: La verdad es que me fascinan los rituales mexicanos, por el sentido de la fiesta, homenajeando y agasajando a sus muertos, porque la muerte es una consecuencia natural de la vida. Aquí siempre ha sido tabú.

Yo también me voy a zampar unos cuantos "panellets"

GIRL FROM LEBANON: Yo tampoco lo he celebrado desde la infancia hasta ahora que tengo una niña pequeña. Lo que si me doy cuenta es que, de un tiempo a esta parte recuerdo a los que ya no están con una sonrisa.

MANUELA: ¡Qué paseos me he dado en ese célebre cementerio parisino...
La foto del castañero la tomé antes de escribir esto frente a mi casa.
Lo de la Iglesia católica es surrealista.

ADRIANA: A mí también me ha encantado el video de VIVA CALACA! Tengo la cancioncita de los muertitos sonando en mi cabeza sin parar desde hace dos días.

SANDRA: La verdad es que acordarse de los muertos no debería concentrarse en un día del calendario, del palo:
— A ver, hoy toca acordarse de los muertos.
Y después,
—Ala, hasta el año que viene, ¡si Dios quiereee!
En fin, es una tradición, y como tal goza de su pedigrí.

SIMONE: Imaginaba que te pasaría lo mismo con las niñas. La mía empezó a la misma edad. Desde entonces me "entero" de la fiesta.

CLAIRE: Recuerdo perfectamente esas visitas en los días previos en las que se juntaban algunos miembros de la familia para limpiar y adornar la morada de los suyos en el cementerio.
¡Qué bien que haya sido entrañable para tí!

LA QUELI: Es una pena que nos pasemos la vida pensando que lo ajeno es mejor que lo nuestro y que los yankees nos vendan sus motos y nos las quedemos todas.
Espero que tus hijas hayan disfrutado y que no encuentres un fantasmilla en el camino, jajaja

ADRIANITA: Mil gracias por tus palabras.
La belleza de todos los elementos que conforman la celebración mexicana es una obra de arte colectiva en todas sus disciplinas. Me encanta!

CENTOLLO: Es cierto que estos lugares inspiran serenidad; perfectos para relajarse o meditar; como las iglesias vacías en pleno agosto, cuando el sol es axfisiante y en el interior te refrescas el body y el cerebro al mismo tiempo.

¡ Qué interesante lo que cuentas de crecer al aldo de un cementerio y tenerlo integrado en lo cotidiano!

Bonnie Elisabeth dijo...

Muy bueno este post,Jo!
Qué forma tan amena de hacernos ver que la cultura es en gran parte, interés por saber de los demás y de sus tradiciones; curiosidad sana.
Es cierto que en pocos años el dichoso Hallloween ha tomado un auge tremendo en nuestro entorno, haciendo que, en otra cosa más, nuestras vidas sean cada vez más iguales, más planas. Por lo que dicen otros comentarios, veo que éste es un fenómeno que se extiende por todo el globo: la originalidad (la identidad si quieres), perdida a golpe de publicidad, de avalancha proveniente del imperio.
¿Qué hay detrás de eso? Seguramente marketing, ventas de disfraces... servidumbre a las multinacionales que, ellas sí, nos vampirizan, no sin antes hacer zombies de nosotros.

En fin, perdón por el tinte pesimista que acabó cogiendo el comentario. Es muy distinto de la ironía guasona con la que tú sueles enfocar las cosas.

Por cierto, geniales también las fotos. A Clyde y a mi nos ha encantado la brujita linda que remata el post. Besos.
Deseando ya que sea el jueves que viene.

Cristopher dijo...

Aqui en méxico celebranos como tradicion del pais el dia 1 ( que honramos la memoria de los infantes que fallecieron) y el 2 de Noviembre que les toca a los mayores, tanto a uno como a otro se les realiza un altar que se adorna con papel de china de formas distintas, y que se llama "papel picado".

En dicho altar se coloca la comida, bebida y gustos del pariente recordado ( a los niños se les pone juguetes y dulces), se colocan velas pues esto significa el camino que tienen que seguir para llegar del más halla a donde se encuentran las ofrendas. Y ni hablar del aroma del "sempasuchil", flor que es exclusiva de esta festividad, y que en investigaciones recientes se ha descubierto que también los aztecas adornaban los cuerpos de los difuntos con esta flor.

En mi familia soliamos poner el altar, pero a raiz de varios sucesos triztes, pues mamá ha optado por ya no hacerlo.

Y el Halloween, pues te diré que hoy tendré una fiesta de disfraces, y lo peor del caso es que aun no tengo disfraz, si tienes alguna recomendacion, la acepto gustozo.

Un abrazo.

megagoby dijo...

hola jo, yo tampoco celebro nada. en uruguay solo es otro día festivo en el año en el cual algunos (pocos) aprovechan para hacer la visita anual al cementerio. los floristas se "llenan" este día. supongo que por aquellas tierras ahora también ha invadido el halloween aunque no he escuchado ningún comentario de mis allegados.
el otro día una amiga me preguntó si quería ir a una fiesta gótica el sábado a lo que a otra amiga acotó: "es por halloween, no es gótica" pero al fin de cuentas es bastante similar no?
dije que no.. no me interesa disfrazarme ni salir como todo el mundo... ya estamos grandes.
de todas maneras me encontré en casa (que comparto con otras dos) con una cena, así que conoceré gente nueva y ya veremos si aparece alguna bruja...:)

* Raquel * dijo...

Yo solo sé que si he de morirme, moriré en Mexico... Me resulta más gratificante un plato de comida que un ramo de flores. Así soy yo... tiro por el estómago.

Y la verdad, Jo, es una pena perder las tradiciones... Las tradiciones que son bonitas, festivas y positivas (porque hay tradiciones y tradiciones).

Henry Write dijo...

Hola JO!!!
Yo creo que NO se deberían perder las tradiciones. Aunque tampoco tenemos que cerrar la puerta a las diversiones "extranjeras". Se me ocurre una castañera a lo zombie o niños diciendo lo de "trato o truco" para que les den castanyas.
Ah! por cierto.... supongo que después viste Ghostbusters.... ;)

Henry Write dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jmorenocidoncha dijo...

Muy bueno, Jo. De todas formas yo creo que detrás del culto a la muerte hay otras connotaciones espirituales.

Jo Grass dijo...

BONNIE ELISABETH: Me encanta que os haya gustado.
Es cierto que la servidumbre hacia las inconmensurables campañas de marketing están dirigiendo la cultura popular en un único sentido: el que ellos imponen; y eso me abruma y entristece profundamente.
Saluda a Clyde de mi parte.

CRISTOPHER. Qué pena que hayais perdido la costumbre en tu familia. Yo la admiro y desearía que las nuevas generaciones de mexicanos no la olvidaran nunca.
Hoy he estado en un homenaje a vuestra celebración organizado por el Museo Etnológico de Barcelona, con altar, ofrenda y todo. También he colaborado escribiendo unos versos para la sección de calaveras literarias de su web.
Espero que triunfaras en la fiesta con tu disfraz!!
Un abrazo

MEGAGOBY: Es increíble como el desconocimiento de las culturas acaba confundiéndolo todo: los muertos, los santos, halloween y...los góticos!!
Espero que tú también disfrutaras de esa cena.

RAQUEL: Supongo que sí es más gratifcante que te recuerden con flores y comida, y no con llanto o miedo a lo inevitable, que es la muerte.

HENRY WRITE: Yo adoro las tradiciones y la cultura popular tan rica, tan sabia y tan artística.

Claro que ví los cazafantasmas!!

CIDONCHA: ¡ Qué alegría encontrarte por aquí!
Tienes razón, al final todo el adorno que envuelve la fiesta oculta el significado y propósito de la misma que es, como dices, profundamente espiritual.

Bichejo dijo...

No me llama nada la atención lo de Halloween, que además, el que se celebre aquí es algo relativamente reciente.

En mi familia jamás se ha ido al cementerio a visitar a mis abuelos, en parte por la distancia, pero principalmente porque ellos dejaron dicho que no querían nada de eso, que la vida es para los vivos...de hecho mi abuelo dejó pagada una pequeña fiesta familiar para cuando él faltara.

ayxagirona dijo...

De petitona acompanyava a la meva família al cementiri del poble, per als nens potser si que era un mica més lúdic, aprofitavem per a veure'ns amb els cosins llunyans i jugàvem, mentre les nostres àvies feien el ritual habitual davant del panteó familiar, ho recordo amb carinyo i anyorança, després menjàvem tots junts amb si fos una petita festa de Nadal. Al créixer vam anar deixant de banda aquesta celebració, fins que a dia d'avui, esta totalment abandonada. És una llàstima que es perdin les própies tradicions, siguin del tipus que siguin, tant de bo es faci un esforç des de les escoles.
Però ben pensat, el millor es poder pasar una vetllada amb la família i els amics, celebrant Hallowen, la Castanyada o el que faci falta¡¡.
M’agrada el teu blog.

acoolgirl dijo...

Aquí, el día 2 de noviembre es el "dia de les ànimes".
La tradición (una de las pocas que sigo) dice que hay que encender una vela el día 31 por la noche para que los muertos la vean y sepan donde se les quiere y dejarla encendida hasta las 00.00 del día 2, para que sus almas descansen tranquilamente de nuevo.

Me gusta mucho cómo celebran este día los mejicanos... Me parece una magnífica manera de honrar a los difuntos y disfrutar, de alguna manera, con ellos.

Un besitooo

Ignacio J. Rivas dijo...

Increible tu blog!

Jo Grass dijo...

BICHEJO: Eso demuestra la lucidez de tu abuelo, ¡dejando la fiesta pagada! ¡Qué gran hombre y qué adelantado a su tiempo en esta España que nos legó frente a la muerte solo miedo.

AYXA: La cultura popular que identifica a los pueblos se construye a base de mantener las tradiciones. Creo que deben evolucionar, como todo en la vida, pero acabar con ellas me entristece de verdad.

ACOOLGIRL: Recuerdo lo que cuentas del día de les ànimes. Mi abuela lo hacía pero en vez de vela encendía en un cuenco lo que llamaba "mariposas"

IGNACIO:¡¡ Bienvenido!! Puedes regresar cuando quieras. El menú cambia los jueves.

Amparo dijo...

que he leido que te vienes a valencia a tomar cafetito y a manifestarnos por la barba de dos dias no? ueeeeeeeeee la que podriamos liar jajajajajjajajaj
y ya de paso al H&M que me esta picando ya la curiosidad por los esmaltes de uñas, los complementos ya los conozco por mi niña que arrasa

un besooo

Jo Grass dijo...

AMPARO: Esto del bloguerismo empieza a parecer una quedada de terrazas, con conversaciones que se siguen en 4 blogs a la vez, jajaja.
La próxima vez que vaya a Alicante me compro el billete en dos partes y nos tomamos los cafeses que haga falta, que hace un montón de tiempo que no me bajo en Valencia y eso que estudié allí. Me encantaría y seguro que a Simone también, jajaja

besitos para todas, valensianetas del meu cor.

Noemí Pastor dijo...

Bueno, contestaré a la pregunta final. Celebrar, lo que se dice celebrar, no celebro nada. Voy al cementerio de acompañanta,no motu proprio y cuando el día de marras me pilla fuera de casa, que varios años así ha sido, he visto más semillas de Halloween que tradiciones locales.